En otras entradas del blog ya expliqué cómo preparar una panna cotta y una mousse de chocolate. En esta ocasión vamos a combinar los dos postres en una misma copa, formando una capa cremosa de panna cotta y otra ligera de chocolate.
Es un postre que necesita varias horas de refrigeración, pero podemos prepararlo con antelación y dejarlo listo hasta el momento de servir.
INGREDIENTES:
Para la panna cotta:
- 4 láminas de gelatina.
- 500 ml de nata para montar.
- 100 g de azúcar.
Para la mousse de chocolate:
- 100 g de azúcar.
- 300 g de chocolate para postres.
- 6 yemas de huevo.
- 6 claras de huevo.
- 200 ml de leche entera.
- 150 g de mantequilla.
- Unas gotas de zumo de limón.
- Un pellizco de sal.
Para mayor seguridad alimentaria, es aconsejable utilizar huevos pasteurizados, ya que las claras se incorporan sin cocinar.
PREPARACIÓN:
Comenzamos preparando la panna cotta. Ponemos las hojas de gelatina en agua fría y las dejamos hidratar durante el tiempo indicado por el fabricante.
Mezclamos la nata con el azúcar y la calentamos sin dejar que llegue a hervir. Escurrimos bien la gelatina, la añadimos a la nata caliente y removemos hasta que se haya disuelto completamente. Retiramos del fuego.
Si queremos prepararla con la Thermomix, ponemos la nata y el azúcar en el vaso y programamos 3 minutos, a 80 °C y velocidad 1. Añadimos la gelatina hidratada y bien escurrida y mezclamos hasta que se haya disuelto.
Repartimos la panna cotta en el fondo de las copas y dejamos que se temple. Después las guardamos en el frigorífico durante 4 o 5 horas, hasta que esté completamente cuajada.
Cuando la panna cotta esté fría y firme, preparamos la mousse de chocolate. Conviene hacerla en ese momento para poder repartirla antes de que comience a adquirir consistencia.
Ponemos en el vaso de la Thermomix la leche, las yemas, la mantequilla y el azúcar. Programamos 5 minutos, a 80 °C y velocidad 4.
Añadimos el chocolate troceado y dejamos que se ablande durante unos segundos con el calor de la mezcla. Trituramos durante 15 segundos a velocidad 6 y comprobamos que el chocolate se haya fundido por completo.
Vertemos la crema en un recipiente y dejamos que se temple sin que llegue a enfriarse del todo.
Lavamos y secamos muy bien el vaso. Colocamos la mariposa en las cuchillas y añadimos las claras, unas gotas de zumo de limón y un pellizco de sal. Batimos durante 5 o 6 minutos a velocidad 3, hasta que estén bien montadas.
Incorporamos las claras a la crema de chocolate en varias tandas, mezclando con movimientos suaves y envolventes para conservar el aire.
Repartimos la mousse sobre la panna cotta ya cuajada y guardamos las copas de nuevo en el frigorífico hasta que la mousse haya adquirido consistencia y llegue el momento de servirlas.
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