Seguimos cocinando con berenjenas, esta vez con una receta muy sabrosa y con una presentación estupenda. La combinación de las anchoas y las gambas aporta mucho sabor al relleno, mientras que la bechamel y el queso gratinado le dan un acabado cremoso y dorado.
Estas berenjenas rellenas resultan perfectas como primer plato o incluso como plato principal. Una receta diferente con la que podemos convertir unas sencillas berenjenas en un plato muy completo.
INGREDIENTES:
- 4 berenjenas
- 20 g de queso rallado
Para el relleno:
- 1 cebolla
- 1/2 cabeza de ajo
- 3 tomates
- 2 latitas de anchoas
- 400 g de gambas
- 2 huevos
- La pulpa de las berenjenas
- 50 g de pan rallado
- Sal
- Pimienta negra
Para la bechamel:
- 1/2 l de leche
- 50 g de mantequilla
- 40 g de harina
- Sal
- Pimienta negra
- Nuez moscada
PREPARACIÓN:
Lavamos las berenjenas y las cortamos longitudinalmente por la mitad. Vaciamos parte de la pulpa procurando no romper la piel y reservamos las mitades para rellenarlas posteriormente.
Troceamos la pulpa que hemos retirado y la dejamos unos 10 minutos en agua con sal para suavizar su posible amargor. Después la escurrimos bien.
Para preparar el relleno, picamos los ajos y la cebolla y los doramos en una sartén. Incorporamos la pulpa de las berenjenas y rehogamos todo junto.
Añadimos los tomates triturados y dejamos cocinar unos minutos. Incorporamos las anchoas y las gambas, previamente limpias y troceadas. Añadimos pimienta y rectificamos de sal con prudencia, ya que las anchoas aportan bastante sabor.
Cuando el relleno esté cocinado, retiramos la sartén del fuego y añadimos los huevos batidos y el pan rallado. Mezclamos bien hasta integrar todos los ingredientes.
Rellenamos las mitades de berenjena con esta preparación, las colocamos en una fuente apta para horno y las horneamos durante unos 30 minutos a 175 ºC.
Mientras se hornean, preparamos la bechamel. Calentamos la leche y, en otro recipiente, derretimos la mantequilla. Añadimos la harina y removemos para formar un roux.
Incorporamos poco a poco la leche caliente, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos. Dejamos cocinar unos 5 minutos y sazonamos con sal, pimienta negra y un poco de nuez moscada.
Cuando las berenjenas estén asadas, las sacamos del horno y cubrimos cada una con una capa de bechamel. Espolvoreamos por encima el queso rallado.
Volvemos a introducirlas en el horno durante unos 10 minutos, o hasta que el queso esté bien gratinado y la superficie presente un bonito tono dorado. Servimos calientes.
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