Este batido de café es una bebida fresquita y muy fácil de preparar, estupenda para tomar después de comer o en una de esas tardes de verano en las que apetece algo diferente. El toque de vainilla y el licor de naranja combinan muy bien con el sabor del café y hacen que resulte especialmente rico.
Lo mejor es preparar la leche con antelación y dejarla enfriar bien en la nevera. Así, cuando llegue el momento de servirlo, solo tendremos que añadir el resto de los ingredientes, batir y llevarlo directamente a la mesa.
- 1 litro de leche.
- 1 vaina de vainilla.
- 2 copas de licor de naranja (Cointreau).
- 4 cucharaditas de café soluble.
- 200 g de azúcar.
- 4 cubitos de hielo.
Ponemos la leche a calentar y añadimos el azúcar, removiendo hasta que quede completamente disuelto.
Abrimos la vaina de vainilla longitudinalmente y raspamos suavemente el interior con la punta de un cuchillo para extraer las semillas. Las incorporamos a la leche y mezclamos bien.
Retiramos del fuego, dejamos enfriar y guardamos la leche en la nevera hasta que esté bien fría.
En el momento de preparar el batido, ponemos en el vaso de la batidora la leche fría, el café soluble, el licor de naranja y los cubitos de hielo. Batimos bien hasta obtener una mezcla homogénea y ligeramente espumosa.
Repartimos el batido en vasos o copas altas y servimos inmediatamente, bien frío.
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