Un rico plato para felicitar, el día de San José, a los Pepes, las Pepas y los papás. Los calamares se cocinan enteros y lentamente con aceite de oliva, vino blanco, ajo y laurel hasta quedar tiernos y llenos de sabor.
- 1 kg de calamares.
- 500 ml de aceite de oliva virgen.
- Una pizca de pimienta negra molida.
- 2 hojas de laurel.
- 100 ml de vino blanco.
- 2 dientes de ajo.
- Sal.
Limpiamos bien los calamares, procurando retirar con cuidado la bolsa de tinta para que no se rompa. Los dejamos enteros.
Ponemos los calamares en una cazuela junto con el aceite de oliva, el vino blanco, los dientes de ajo, las hojas de laurel, una pizca de pimienta negra y sal. Tapamos la cazuela y dejamos que se cocinen lentamente a fuego suave.
A mitad de la cocción, damos la vuelta a cada calamar. Dejamos que continúen cocinándose y, durante la parte final, destapamos la cazuela para que el líquido reduzca hasta que quede prácticamente el aceite. Antes de retirarlos del fuego, comprobamos que estén tiernos y bien cocinados.
Los servimos calientes y enteros, acompañados de un poco de su aceite o, si resulta más cómodo, cortados en rodajas.
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