Buñuelos de boniato

El boniato, también conocido como batata, camote o patata dulce, es un tubérculo que ofrece muchas posibilidades en la cocina, tanto en preparaciones dulces como saladas.

A la hora de comprarlo conviene elegir ejemplares firmes y sin zonas deterioradas. En casa es preferible conservarlos crudos en un lugar fresco, seco, oscuro y bien ventilado, evitando guardarlos en el frigorífico.

Y una de las maneras más golosas de prepararlos es haciendo estos buñuelos fritos, que resultan deliciosos.

INGREDIENTES:
  • 2 huevos.
  • 3 cucharaditas de levadura química o polvos de hornear.
  • 4 boniatos grandes.
  • 250 ml de leche.
  • 150 g de azúcar.
  • 150 g de nueces peladas.
  • Harina, la que admita.
  • 1 ramita de canela.
  • Aceite de oliva para freír.
  • Azúcar para rebozar.
PREPARACIÓN:

Asamos los boniatos en el horno precalentado a 180 ºC durante unos 30 o 40 minutos, o el tiempo necesario para que estén completamente tiernos.

Mientras tanto, ponemos la leche a calentar con el azúcar y la ramita de canela, removiendo para ayudar a que el azúcar se disuelva. La retiramos del fuego y dejamos que se temple. Picamos las nueces en el mortero hasta que queden bien molidas.

Una vez asados los boniatos, retiramos la piel, ponemos la pulpa en un recipiente y la aplastamos bien. Dejamos que se temple antes de incorporar los huevos.

Retiramos la ramita de canela de la leche y añadimos esta a la pulpa de boniato. Incorporamos los huevos, la levadura química y las nueces molidas. Mezclamos todo muy bien; si lo preferís, podéis utilizar la batidora eléctrica, por aquello de la rapidez y la comodidad.

A continuación, vamos añadiendo harina poco a poco hasta conseguir una masa homogénea y blanda, pero con la consistencia suficiente para mantener la forma al tomarla con una cuchara. Dejamos reposar la masa un rato.

Calentamos abundante aceite de oliva. Tomamos pequeñas porciones de masa con una cuchara y las freímos por tandas, sin llenar demasiado la sartén, hasta que los buñuelos estén dorados por fuera y bien cocinados por dentro.

Los retiramos y dejamos escurrir el exceso de aceite sobre papel absorbente. Cuando estén templados, los pasamos por azúcar.

Y… ¡listos para ser degustados!

El Gran Libro de la Cocina Almeriense

FOTO: Juan José Pascual Lobo

11 COMENTARIOS


Consulta todas las recetas ordenadas por categorías
Este sitio utiliza cookies de análisis de Google Analytics para obtener estadísticas de uso. Leer más