El bacalao es uno de los pescados que más utilizamos en nuestra cocina y admite muchísimas preparaciones. Además, siempre ha estado muy presente en las recetas tradicionales de Semana Santa.
Esta vez lo vamos a preparar de una manera diferente, con manzana, piñones, almendras y frutas del bosque. Puede parecer una mezcla un poco extraña, pero el contraste del bacalao con el punto dulce de las frutas queda muy rico. Espero que os guste.
- 800 g de bacalao salado.
- 250 ml de aceite de oliva.
- Pimienta blanca.
- 1 taza de harina.
- 250 g de tomates maduros.
- 1 cebolla.
- Piñones, cantidad al gusto.
- Almendras, cantidad al gusto.
- 1 pastilla de caldo de pescado.
- 1 rebanada de pan.
- 1 manzana.
- Frutas del bosque deshidratadas, cantidad al gusto.
Troceamos el bacalao y lo ponemos a desalar en abundante agua fría durante 24 o 48 horas, dependiendo del grosor de las piezas. Cambiamos el agua varias veces y mantenemos el recipiente en el frigorífico durante todo el proceso.
Cuando esté desalado, lo escurrimos y secamos bien. Retiramos con cuidado las espinas que encontremos, procurando no romper los trozos.
Pasamos el bacalao ligeramente por harina, lo freímos en aceite y reservamos.
Escaldamos brevemente la manzana en agua hirviendo. Cuando podamos tocarla sin quemarnos, la pelamos, le quitamos el corazón y la cortamos en trozos.
Picamos la cebolla muy menuda y la rehogamos en una cazuela con un poco de aceite. Cuando esté tierna y empiece a tomar color, añadimos los tomates pelados y troceados. Dejamos que se hagan a fuego suave.
Disolvemos la pastilla de caldo de pescado en un poco de agua caliente. Añadimos este caldo a la cazuela, ponemos una pizca de pimienta blanca y dejamos cocinar unos minutos.
Freímos la rebanada de pan y la majamos en el mortero junto con las almendras. Incorporamos el majado a la cazuela y mezclamos.
Trituramos la salsa hasta dejarla fina. Si queremos que quede todavía más suave, podemos pasarla por un colador.
Colocamos las piezas de bacalao en una cazuela amplia y añadimos la manzana, los piñones y las frutas del bosque. Cubrimos todo con la salsa y dejamos cocinar a fuego suave durante unos 10 minutos.
Para que el bacalao no se rompa, no removemos con una cuchara. Movemos la cazuela suavemente, haciendo pequeños movimientos circulares, y así ayudamos también a que la salsa vaya ligando.
Servimos el bacalao caliente, acompañado de la salsa, la manzana, los piñones y las frutas del bosque.
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