Estas magdalenas de pueblo recuerdan a la repostería casera de siempre. Quedan tiernas, con su poquito de azúcar por encima y el sabor suave que les da el agua de azahar.
Las he preparado con la Thermomix 21 y no tienen ninguna complicación. Vienen estupendamente para el desayuno o para acompañar el café de la merienda.
- 5 huevos.
- 250 g de azúcar.
- 250 g de aceite de girasol.
- 250 g de harina.
- 1 sobre de levadura química.
- 1 cucharadita de bicarbonato.
- 1 cucharada de agua de azahar.
- Un poco más de azúcar para espolvorear.
Precalentamos el horno a 180 ºC.
Colocamos la mariposa en las cuchillas de la Thermomix 21. Ponemos en el vaso los huevos y el azúcar y programamos 7 minutos a 40 ºC y velocidad 3.
Cuando termine, volvemos a programar 6 minutos a velocidad 3, esta vez sin temperatura.
Añadimos el aceite de girasol, la harina, la levadura, el bicarbonato y el agua de azahar. Mezclamos durante 15 segundos a velocidad 2.
Retiramos la mariposa y terminamos de mezclar con la espátula, suavemente y sin trabajar demasiado la masa.
Repartimos la masa entre los moldes de magdalenas, sin llenarlos hasta arriba porque tienen que subir.
Ponemos un poquito de azúcar sobre cada una y dejamos reposar la masa durante unos 5 minutos.
Introducimos las magdalenas en el horno y las dejamos entre 10 y 12 minutos, hasta que hayan subido y estén ligeramente doradas. Como siempre, el tiempo dependerá del tamaño de los moldes y de cada horno.
Las sacamos y dejamos que se templen. Cuando estén completamente frías, podemos guardarlas en un recipiente bien cerrado para que se conserven tiernas.
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