Hay recetas que vemos durante años por todas partes y que, de pronto, dejamos de preparar. A mí me ocurrió con este bizcocho a la taza.
El otro día volví a encontrarlo en el blog de Goyi, Los pecados de Adán, y enseguida me lo trajo a la memoria. Se prepara en unos minutos y viene muy bien cuando apetece algo dulce, pero no queremos hacer un bizcocho entero.
- 4 cucharadas de azúcar.
- 2 cucharadas de harina.
- 2 cucharadas de Nesquik.
- 3 cucharadas de leche.
- 1 cucharada de aceite de girasol.
- 1 huevo.
Elegimos una taza grande y apta para microondas para que la masa tenga espacio suficiente cuando empiece a subir.
Ponemos en ella el azúcar, la harina y el Nesquik. Mezclamos bien, procurando deshacer los posibles grumos.
Añadimos la leche, el aceite y el huevo previamente batido. Volvemos a mezclar hasta obtener una masa uniforme y bastante espesa.
Introducimos la taza en el microondas y cocinamos a máxima potencia durante 2½ minutos.
Comprobamos cómo está y, si la parte central aún se encuentra demasiado cruda, continuamos la cocción en tandas de 15 o 20 segundos. Dependiendo de la potencia del aparato, el tiempo total puede acercarse a los 3½ o 4 minutos que indicaba la receta original.
No conviene cocinarlo más de lo necesario, pues terminaría quedando seco y duro. Lo dejamos reposar uno o dos minutos antes de tomarlo, con cuidado porque la taza estará muy caliente.
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