Hay recetas que solucionan una comida sin exigirnos demasiado tiempo en la cocina, y esta es una de ellas. Las pechugas quedan tiernas y acompañadas de una salsa cremosa a la que el jerez da un sabor estupendo.
Podemos prepararla con nata líquida o utilizar una crema vegetal para cocinar, por ejemplo de soja.
- 2 pechugas de pollo enteras.
- 6 cucharadas de aceite.
- 500 g de champiñones.
- ½ limón.
- 1 vasito de jerez.
- 6 cucharadas de nata líquida o crema vegetal para cocinar.
- 1 diente de ajo.
- Sal.
- Pimienta.
- Perejil.
Cortamos la parte terrosa de los tallos de los champiñones y los limpiamos bien. Los cortamos en láminas, dejando algunos enteros o partidos por la mitad para decorar el plato.
Los ponemos durante unos instantes en un bol con agua y el zumo de medio limón para que no se oscurezcan. Después los escurrimos y secamos bien.
Lavamos y secamos las pechugas. Cortamos cada una por la mitad y las salpimentamos.
Calentamos el aceite en una cazuela y doramos las pechugas por ambos lados. Cuando hayan tomado color, las retiramos y reservamos.
En el mismo aceite sofreímos el diente de ajo picado. Añadimos los champiñones, salpimentamos y dejamos que se cocinen hasta que haya desaparecido el agua que sueltan.
Apartamos algunos de los champiñones que habíamos dejado enteros o partidos por la mitad y los reservamos para decorar.
Vertemos el jerez en la cazuela y dejamos que hierva durante unos minutos para que reduzca un poco.
Añadimos la nata líquida o la crema vegetal y mezclamos bien.
Volvemos a poner las pechugas en la cazuela y las cocinamos en la salsa durante unos 20 minutos, aproximadamente. El tiempo dependerá de su grosor; antes de retirarlas comprobamos que estén completamente hechas por dentro.
Servimos las pechugas con la salsa, colocamos encima los champiñones reservados y terminamos con un poco de perejil picado.
20 COMENTARIOS