El bacalao al horno queda especialmente rico con una combinación tan sencilla como ajo, pimentón de la Vera, vino blanco y perejil. Esta receta la tomé de un libro de Cristina Galiano y es una forma muy práctica de prepararlo sin complicarnos demasiado.
- 1 kg de lomo de bacalao salado.
- 10 o 15 cucharadas de vino blanco.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- 1 cucharada de pimentón dulce de la Vera.
- 1 hoja de laurel.
- 5 dientes de ajo picados.
- 2 cucharadas de perejil picado.
Desalamos el bacalao en agua fría durante 24 horas o más, dependiendo del grosor de los lomos, y cambiamos el agua varias veces. Durante todo el proceso lo mantenemos en el frigorífico.
Una vez desalado, lo escurrimos y lo secamos bien con papel de cocina. Antes de cocinarlo, comprobamos el punto de sal.
Precalentamos el horno a 180 ºC.
Untamos el bacalao con el aceite de oliva y repartimos por encima el pimentón.
Lo colocamos en una fuente apta para horno y añadimos el vino blanco y la hoja de laurel.
Tapamos la fuente con papel de aluminio y horneamos durante 15 o 20 minutos, dependiendo del grosor de los lomos.
Pasado ese tiempo, retiramos el papel de aluminio y añadimos los ajos picados. Si el vino se ha evaporado demasiado, incorporamos un poco más.
Gratinamos durante unos minutos, vigilando para que los ajos se doren ligeramente sin llegar a quemarse.
En el momento de servir, espolvoreamos el bacalao con el perejil picado.
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