Hacer gominolas en casa es mucho más sencillo de lo que parece. Con gelatina, agua y azúcar podemos preparar un dulce casero y elegir diferentes sabores. Después del reposo, solo tendremos que cortarlas y rebozarlas en azúcar.
- 1 sobre de gelatina de sabor de unos 50 g (fresa, naranja, limón…).
- 2 sobres de gelatina neutra en polvo de unos 10 g cada uno (20 g en total).
- 200 g de agua.
- 300 g de azúcar.
- Un poco de aceite de girasol para engrasar el molde.
- Azúcar para rebozar las gominolas.
Ponemos en el vaso el agua, los 300 g de azúcar y la gelatina neutra. Programamos 5 minutos, a 100 °C y velocidad 2.
Añadimos la gelatina de sabor y mezclamos durante 10 segundos a velocidad 4.
A continuación, programamos otros 5 minutos, a 100 °C y velocidad 2.
Engrasamos ligeramente un molde con aceite de girasol y vertemos la preparación. Dejamos reposar durante unas 12 horas a temperatura ambiente, hasta que haya adquirido una consistencia firme.
Desmoldamos, cortamos las gominolas con la forma y el tamaño que más nos gusten y las rebozamos en azúcar.
Ponemos en un cazo el agua, los 300 g de azúcar y la gelatina neutra. Calentamos a fuego medio, removiendo continuamente, hasta que los ingredientes se hayan disuelto por completo.
Mantenemos la mezcla a fuego suave durante unos 5 minutos, sin dejar de remover.
Añadimos la gelatina de sabor y mezclamos bien hasta que quede completamente disuelta. Cocinamos durante otros 5 minutos a fuego suave, removiendo con frecuencia y evitando que hierva con demasiada fuerza.
Engrasamos ligeramente un molde con aceite de girasol y vertemos la preparación. La dejamos reposar durante unas 12 horas a temperatura ambiente, hasta que esté bien cuajada.
Desmoldamos la gelatina, la cortamos en porciones y rebozamos las gominolas en azúcar.
0 COMENTARIOS