Los garbanzos en salsa son un guiso casero, sencillo y lleno de sabor. El majado de ajo, pan frito, comino, perejil y azafrán espesa ligeramente el caldo y convierte unos garbanzos ya cocidos en un plato muy completo.
- 2 tarros grandes de garbanzos cocidos.
- 1 cebolla mediana.
- 2 pastillas de caldo vegetal o de pollo.
- 1 cucharadita de harina.
- 1 huevo cocido.
- 1 trozo de pan frito.
- 3 dientes de ajo.
- Aceite de oliva.
- Perejil.
- Comino.
- Vinagre.
- Unas hebras de azafrán.
- Sal, solo si fuese necesaria.
Escurrimos los garbanzos, los enjuagamos bien bajo el grifo y dejamos que pierdan el exceso de agua.
Pelamos la cebolla, la picamos muy fina y la sofreímos en una cazuela con un poco de aceite de oliva hasta que esté tierna.
Añadimos la harina y la rehogamos brevemente, removiendo para que no se queme y pierda el sabor a crudo.
Incorporamos los garbanzos y las pastillas de caldo vegetal o de pollo. Cubrimos con agua y dejamos cocinar a fuego medio durante unos 15 o 20 minutos.
Mientras se cocinan los garbanzos, ponemos en un mortero los dientes de ajo y un poco de comino. Majamos hasta obtener una pasta.
Añadimos el pan frito, el perejil y unas hebras de azafrán. Continuamos majando hasta que los ingredientes queden bien triturados y agregamos un chorrito de vinagre.
Aproximadamente a mitad de la cocción, incorporamos el majado a la cazuela y removemos con cuidado para que se reparta y la salsa vaya adquiriendo cuerpo.
Picamos el huevo cocido y lo añadimos al guiso durante los últimos minutos.
Probamos antes de poner sal, ya que las pastillas de caldo pueden aportar suficiente. Si la salsa estuviera demasiado espesa, añadimos un poco de agua; si quedara muy líquida, dejamos cocinar unos minutos más sin tapar.
Servimos los garbanzos bien calientes.
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