Esta salsa roquefort tiene un sabor intenso y una textura cremosa, por lo que basta una pequeña cantidad para transformar un plato sencillo. Podemos prepararla con la Thermomix TM21 o de manera tradicional y servirla con solomillo, filetes de ternera, pollo u otras carnes.
- 150 g de queso roquefort.
- 50 g de mantequilla.
- ¼ de cubilete de aceite de oliva.
- 1 cebolleta.
- ½ cubilete de vino fino.
- Pimienta.
- Sal, solo si fuese necesaria.
Pelamos la cebolleta y la cortamos en varios trozos.
Ponemos en el vaso la cebolleta, el aceite de oliva y la mantequilla. Programamos 5 minutos, a 100 °C y velocidad 4.
Añadimos el vino fino y programamos 2 minutos, a 100 °C y velocidad 4, sin colocar el cubilete para facilitar que se evapore el alcohol.
Incorporamos el queso roquefort troceado y trituramos a velocidad 5, sin temperatura, hasta obtener una salsa fina y homogénea.
Probamos la salsa, añadimos pimienta al gusto y comprobamos el punto de sal. Conviene no salar antes, ya que el queso roquefort aporta bastante sabor.
Pelamos la cebolleta y la picamos muy fina.
Ponemos el aceite y la mantequilla en una sartén o en un cazo. Incorporamos la cebolleta y la cocinamos a fuego suave hasta que esté tierna, procurando que no llegue a dorarse.
Añadimos el vino fino y dejamos cocinar durante unos minutos para que se evapore el alcohol y el líquido reduzca ligeramente.
Incorporamos el queso roquefort troceado y mantenemos la preparación a fuego suave, removiendo continuamente, hasta que el queso se haya fundido y la salsa quede bien ligada.
Si preferimos una textura completamente fina, retiramos la salsa del fuego y la trituramos con una batidora.
Añadimos pimienta al gusto y probamos antes de incorporar sal, ya que probablemente no sea necesaria.
Servimos la salsa caliente para acompañar la carne que hayamos elegido.
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