La carne al ajillo de Almería se prepara con un majado de almendras, ajo, pan, pimiento seco, vino y vinagre. La salsa queda sabrosa y con mucho cuerpo, y podemos servir el plato caliente o frío.
- 1 kg de carne de pollo o cerdo, troceada.
- 4 dientes de ajo.
- 50 g de almendras.
- 1 pimiento rojo seco.
- 1 rebanada de pan.
- Pimentón dulce.
- Perejil.
- Colorante alimentario.
- Vinagre.
- Vino blanco.
- Sal.
- Pimienta.
- Aceite de oliva.
Calentamos aceite de oliva en una cazuela o sartén amplia y freímos la carne hasta que quede bien dorada. La retiramos y reservamos.
En el mismo aceite freímos el pimiento seco, dos dientes de ajo y las almendras. Por último, añadimos la rebanada de pan y la freímos ligeramente, procurando que no se queme.
Pasamos estos ingredientes al vaso de la batidora. Añadimos los otros dos dientes de ajo crudos, pimentón dulce, perejil, un poco de colorante alimentario, un buen chorro de vinagre, vino blanco, sal y pimienta.
Trituramos hasta obtener una salsa de textura ligera. Si quedara muy espesa, añadimos un poco más de vino blanco; si estuviera demasiado líquida, incorporamos un poco de pan.
Devolvemos la carne a la cazuela, vertemos la salsa y cocinamos a fuego suave hasta que la carne esté tierna y la salsa haya reducido lo suficiente para impregnarla bien. El tiempo dependerá de si utilizamos pollo o cerdo y del tamaño de los trozos.
Podemos servir la carne caliente o fría.
También podemos acompañarla con patatas fritas cortadas en dados. Las incorporamos al final, cuando la salsa haya reducido, y mezclamos con cuidado para que se impregnen del ajillo.
0 COMENTARIOS