Las acelgas esparragás forman parte de la cocina almeriense de siempre, elaborada con ingredientes sencillos y llenos de sabor. Las legumbres, las acelgas y el majao de ajo, almendras, cominos y pan dan como resultado un plato consistente, sabroso y muy casero.
INGREDIENTES:
- 150 g de alubias
- 150 g de garbanzos
- 1 kg de acelgas
- 3 cucharadas soperas de aceite
- 3 dientes de ajo
- 8 almendras
- 1 pimiento rojo seco
- ½ cucharadita de cominos
- 1 tomate maduro grande
- 150 g de chorizo cortado en rodajas
- 1 cucharadita de pimentón
- 100 g de miga de pan mojada en agua
- Vinagre
- Sal
PREPARACIÓN:
La víspera ponemos las alubias y los garbanzos en remojo, preferiblemente en recipientes separados.
Al día siguiente, escurrimos las legumbres y las cocemos por separado hasta que estén tiernas, ya que pueden necesitar tiempos diferentes. Una vez cocidas, las reunimos en una olla amplia y reservamos parte del caldo de cocción.
Limpiamos y lavamos las acelgas. Utilizamos solamente las hojas y las cortamos en trozos. Pelamos los dientes de ajo y pelamos y picamos finamente el tomate.
Calentamos las tres cucharadas de aceite en una sartén y freímos los ajos y las almendras, vigilando que no se quemen. Los retiramos y reservamos.
En el mismo aceite incorporamos el chorizo cortado en rodajas y el tomate picado. Rehogamos durante unos minutos y añadimos las acelgas poco a poco.
Cocinamos durante unos 5 minutos, hasta que las hojas hayan perdido volumen y comiencen a estar tiernas.
Apartamos momentáneamente la sartén del fuego, añadimos el pimentón y removemos rápidamente para evitar que se queme. Vertemos la preparación en la olla donde tenemos las legumbres.
Machacamos en un mortero los ajos y las almendras reservados junto con los cominos y la miga de pan mojada. Añadimos un poco de vinagre y mezclamos hasta obtener un majao homogéneo.
Incorporamos el majao a la olla y añadimos el pimiento rojo seco, sin freír y cortado en trozos. Ajustamos de sal y mezclamos con cuidado.
Dejamos cocinar todo junto durante unos 10 minutos para que se integren los sabores. Si el guiso queda demasiado espeso, podemos añadir un poco del caldo de cocción que habíamos reservado.
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