Fabada casera a mi manera con chorizo y morcilla

La fabada es un plato de cuchara que asociamos inmediatamente con la cocina asturiana y con los días fríos. Su ingrediente fundamental son las fabes, unas alubias blancas que, cocinadas lentamente con distintos productos del cerdo, dan lugar a un guiso contundente y sabroso.

La fabada asturiana tradicional tiene sus ingredientes y su propia forma de elaboración, pero en cada casa han ido apareciendo distintas versiones. Esta es nuestra fabada casera, preparada con chorizo, morcilla y tocino, pero también con patata y un sofrito de cebolla, ajo y pimiento que trituramos antes de incorporar las fabes.

Una receta reconfortante y perfecta para esos días en los que apetece un buen plato caliente de los de toda la vida.

INGREDIENTES:

  • 500 g de fabes o judías secas.
  • 2 chorizos.
  • 2 morcillas.
  • 150 g de tocino.
  • 2 patatas.
  • 1 cebolla.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 pimiento.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

PREPARACIÓN:

La noche anterior ponemos las fabes o judías en remojo con abundante agua durante al menos 8 horas.

Pelamos y picamos la cebolla y los ajos. Limpiamos y troceamos el pimiento.

Ponemos un poco de aceite de oliva en una olla y sofreímos las verduras a fuego suave hasta que estén tiernas. Trituramos el sofrito con ayuda de una batidora.

En otra olla con agua hirviendo introducimos el chorizo, la morcilla y el tocino durante unos instantes. Los escurrimos y reservamos. De esta forma eliminamos parte de la grasa superficial de los embutidos.

Añadimos al sofrito las fabes escurridas, el chorizo, la morcilla y el tocino. Cubrimos con agua y ponemos un poco de sal, teniendo en cuenta que los embutidos ya aportan bastante sabor.

Si utilizamos una olla tradicional, dejamos cocer a fuego suave hasta que las fabes estén casi tiernas. Procuramos mover la olla suavemente en lugar de remover el guiso con una cuchara para evitar que se rompan.

Pelamos y troceamos las patatas y las incorporamos durante la parte final de la cocción. Dejamos cocinar hasta que las fabes y las patatas estén tiernas, añadiendo un poco más de agua si fuese necesario.

Si utilizamos una olla a presión, podemos incorporar las patatas junto con los demás ingredientes y seguir el tiempo recomendado por el fabricante para la cocción de legumbres.

Cuando las fabes estén tiernas, probamos el caldo y rectificamos de sal si fuese necesario. Dejamos reposar la fabada durante unos minutos para que el guiso se asiente y la servimos bien caliente.

Plato elaborado por José Antonio Fenoy

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