Una parrillada de verduras es una forma sencilla y sabrosa de disfrutar de una buena variedad de hortalizas. El toque de ajo, perejil, limón y aceite de oliva les aporta mucho sabor sin ocultar el de las propias verduras.
- 2 calabacines pequeños.
- 1 berenjena grande.
- 1 cebolla.
- 12 espárragos trigueros.
- 2 tomates rojos.
- 8 setas.
- 4 champiñones.
- 4 dientes de ajo.
- Unas ramas de perejil.
- 1 dl de aceite de oliva.
- 1 limón.
- Sal.
Lavamos bien todas las verduras y comenzamos a prepararlas.
Cortamos los calabacines, la berenjena y la cebolla en rodajas de grosor medio. Si queremos suavizar el posible amargor de la berenjena, podemos dejar sus rodajas durante un rato con un poco de sal y, después, secarlas bien.
Partimos los tomates por la mitad y limpiamos los espárragos, retirando la parte más dura del tallo. Laminamos los champiñones y limpiamos las setas.
Pelamos los ajos y los majamos en un mortero junto con el perejil. Añadimos aproximadamente la mitad del aceite de oliva y el zumo del limón, mezclamos bien y reservamos.
Calentamos una parrilla o plancha y la untamos ligeramente con aceite de oliva. Vamos colocando las verduras y cocinándolas por ambos lados. Como cada una necesita un tiempo diferente, las iremos retirando a medida que estén tiernas y ligeramente doradas.
Las sazonamos y, justo antes de retirarlas de la parrilla, repartimos sobre cada una un poco del majado de ajo, perejil, aceite y limón.
Finalmente, colocamos las verduras intercaladas en una fuente para conseguir una presentación bonita y las servimos recién hechas.
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