Albóndigas en salsa blanca

Las albóndigas son una de mis debilidades. Me da igual que estén acompañadas de salsa de tomate o de cualquier otra, pero, si tengo que elegir, me quedo con esta salsita de almendras, que os recomiendo que probéis.

Albóndigas de carne de ternera y cerdo en una cazuela de barro cubiertas con salsa blanca de almendras triturada

INGREDIENTES:

Para las albóndigas:

  • 500 g de carne picada de ternera.
  • 500 g de carne picada de cerdo.
  • 1 huevo.
  • 3 dientes de ajo.
  • El zumo de 1 limón.
  • 3 o 4 ramas de perejil.
  • Sal.
  • Miga de pan.
  • Harina para rebozar.
  • Aceite para freír.

Para la salsa:

  • 1 cebolla.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1 puñado de almendras sin piel.
  • ½ vaso de vino blanco.
  • 1 vaso de caldo de carne.
  • Pimienta.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

Si no tenemos caldo de carne, podemos sustituirlo por un vaso de agua y una pastilla de caldo de carne.

PREPARACIÓN:

Para preparar las albóndigas, picamos muy menudos los dientes de ajo y el perejil. Los mezclamos con las carnes de ternera y cerdo y añadimos el zumo de limón.

Mezclamos todo bien, tapamos el recipiente y dejamos macerar la carne durante unas 12 horas en el frigorífico.

Pasado este tiempo, añadimos la miga de pan previamente humedecida, bien escurrida y desmenuzada, junto con un poco de sal. Amasamos bien, volvemos a tapar la mezcla y la mantenemos en el frigorífico hasta la hora de cocinar.

Justo antes de preparar las albóndigas, incorporamos el huevo batido a la masa y mezclamos bien.

Formamos albóndigas pequeñas, las pasamos por harina y las freímos ligeramente en abundante aceite caliente. No es necesario cocinarlas completamente en este momento, ya que terminarán de hacerse en la salsa. Las retiramos y reservamos.

Para preparar la salsa, calentamos un poco de aceite de oliva y sofreímos la cebolla y los dos dientes de ajo.

Añadimos el vino blanco, el caldo de carne y las almendras sin piel. Trituramos la mezcla hasta obtener una salsa fina y la salpimentamos. Si utilizamos una pastilla de caldo, probamos la salsa antes de añadir más sal.

Colocamos las albóndigas en una cazuela amplia y vertemos la salsa por encima. Podemos utilizar una cazuela de barro siempre que sea adecuada para el tipo de fuego empleado.

Dejamos cocer todo junto a fuego moderado hasta que las albóndigas estén completamente hechas por dentro y la salsa haya espesado a nuestro gusto. Si se redujera demasiado durante la cocción, podemos añadir un poco más de caldo o de agua.

Necesitan su tiempo para prepararse, pero quedan deliciosas.

Albóndigas preparadas con salsa blanca de almendras

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