La caballa es uno de esos pescados que merece la pena aprovechar cuando está en temporada. Es un pescado azul sabroso y muy apropiado para preparaciones sencillas como esta, en la que primero se cocina a la plancha y después se termina con una sabrosa salsa de ajo.
Además, como otros pescados azules, la caballa aporta proteínas y grasas entre las que se encuentran los ácidos grasos omega-3. La plancha, el horno o la parrilla son formas estupendas de cocinarla sin necesidad de añadir demasiada grasa.
- 1,6 kg de caballitas.
- 500 ml de aceite de oliva.
- El zumo de un limón.
- Sal.
Para la salsa:
- 4 dientes de ajo.
- 2 yemas de huevo pasteurizadas.
- 100 ml de aceite de oliva virgen.
- Unas gotas de zumo de limón.
- Sal.
Limpiamos bien las caballitas y sacamos los dos filetes, procurando retirar todas las espinas. Los colocamos en una fuente, los sazonamos y los rociamos con el zumo de limón.
Calentamos bien la plancha. Pasamos ligeramente los filetes por el aceite de oliva, dejamos escurrir el exceso y los hacemos por ambos lados hasta que estén dorados y correctamente cocinados en su interior. Los retiramos y reservamos.
Mientras tanto, preparamos la salsa. Ponemos los ajos en un mortero con una pizca de sal y los majamos hasta obtener una pasta. Incorporamos las yemas pasteurizadas y unas gotas de zumo de limón y comenzamos a ligar la mezcla.
Sin dejar de mover la mano del mortero siempre en el mismo sentido, vamos incorporando poco a poco el aceite hasta conseguir una salsa fina, cremosa y bien emulsionada.
Extendemos una pequeña cantidad de salsa sobre cada filete de caballa y los introducimos en el horno, con el gratinador fuerte, solamente el tiempo necesario para que la superficie quede ligeramente dorada.
Servimos inmediatamente. Como acompañamiento, unas verduras cocinadas al vapor le van fenomenal.
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