Una salsa caliente puede cambiar por completo un plato de carne hecho a la plancha. En este caso queda cremosa, con el aroma característico de la pimienta verde y un fondo suave de champiñones, cebolla y puerro.
Para el sofrito:
- 50 g de mantequilla.
- 20 g de aceite de oliva.
- 100 g de cebolla.
- 1 puerro, solamente la parte blanca.
- 1 diente de ajo.
- 150 g de champiñones.
Para completar la salsa:
- 300 g de nata líquida para cocinar.
- 1 pastilla de caldo de pollo o vegetal.
- 50 g de pimienta verde en conserva o salmuera, bien escurrida.
Ponemos en el vaso la mantequilla, el aceite, la cebolla, el puerro, el ajo y los champiñones. Troceamos durante 4 segundos a velocidad 5.
Programamos 7 minutos, temperatura Varoma y velocidad 3½. Con esta velocidad los ingredientes se cocinarán y quedarán triturados, formando una base fina.
Reservamos una parte de la pimienta verde para incorporarla al final. Añadimos al vaso la nata, la pastilla de caldo y una pequeña cantidad de pimienta.
Programamos 10 minutos, 100 °C y velocidad 3½.
Incorporamos la pimienta verde reservada y programamos 3 minutos, 90 °C y velocidad 1.
Probamos la salsa y, si su sabor nos parece demasiado suave, podemos añadir algún grano más de pimienta verde.
Si preferimos encontrar pequeños trozos de champiñón, trituramos primero la cebolla, el puerro y el ajo. Incorporamos después los champiñones troceados y realizamos las cocciones a velocidad 1.
Picamos finamente la cebolla, el ajo y la parte blanca del puerro.
Calentamos la mantequilla y el aceite de oliva en una sartén o cazuela. Añadimos las verduras y las sofreímos a fuego suave hasta que estén tiernas.
Incorporamos los champiñones troceados y continuamos la cocción hasta que estén hechos y se haya evaporado buena parte del agua que desprenden.
Retiramos el recipiente del fuego, añadimos una pequeña cantidad de pimienta verde y trituramos con una batidora hasta obtener una mezcla fina.
Ponemos de nuevo la preparación a fuego suave y agregamos la nata y la pastilla de caldo. Cocinamos durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa haya espesado ligeramente.
Añadimos el resto de la pimienta verde y dejamos cocinar unos minutos más.
Probamos la salsa antes de servirla y ajustamos la cantidad de pimienta verde a nuestro gusto.
Los 50 g de pimienta verde proporcionan un sabor bastante intenso. Podemos comenzar con una cantidad menor y añadir más después de probar la salsa.
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