Las capas de pan de molde, jamón cocido y queso hacen de este pastel una opción muy práctica para una comida informal o una cena. El tomate frito, la bechamel y el queso rallado forman una cobertura cremosa que queda dorada al terminarse en el horno.
INGREDIENTES:
- 12 rebanadas aproximadamente de pan de molde.
- 300 g de tomate frito.
- 500 ml de salsa bechamel.
- 250 ml de leche.
- 100 g de jamón cocido cortado muy fino.
- 100 g de queso en barra cortado en lonchas finas.
- 50 g de queso rallado.
- 2 huevos.
- Mantequilla.
- Sal.
PREPARACIÓN:
Batimos los huevos con la leche y añadimos una pizca de sal.
Untamos con mantequilla el fondo y los laterales de una fuente apta para horno.
Pasamos brevemente las rebanadas de pan de molde por la mezcla de huevo y leche, sin empaparlas demasiado, y formamos con ellas una primera capa en el fondo de la fuente.
Distribuimos por encima una capa de jamón cocido y otra de queso en lonchas. Cubrimos el relleno con una nueva capa de pan humedecido.
Repetimos el montaje con otra capa de jamón y queso, y terminamos con una última capa de pan. El orden será: pan, jamón, queso, pan, jamón, queso y pan.
Extendemos el tomate frito sobre la última capa de pan y lo cubrimos con la salsa bechamel.
Repartimos el queso rallado por toda la superficie.
Introducimos la fuente en el horno precalentado a 200 °C, con calor arriba y abajo, y cocinamos hasta que la superficie haya adquirido un bonito color dorado.
Servimos el pastel caliente o templado.
¡Que aproveche!
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