Una crema suave de natillas sirve de base a pequeñas porciones de clara montada y cocida en leche. El contraste de texturas y el toque final de canela dan lugar a un postre casero sencillo y muy vistoso.
INGREDIENTES:
- 1 litro de leche.
- Preparado para natillas en la cantidad indicada por el fabricante para 1 litro de leche.
- 2 huevos.
- 6 cucharadas soperas de azúcar.
- Canela.
- 1 pizca de sal.
- Unas gotas de zumo de limón.
PREPARACIÓN:
Separamos las claras de las yemas y reservamos una pequeña cantidad de leche fría para preparar después las natillas.
Ponemos el resto de la leche a calentar a fuego suave.
Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal y unas gotas de zumo de limón.
Cuando la leche esté caliente, sin hervir con fuerza, tomamos pequeñas porciones de clara montada con una cuchara y las cocemos brevemente por ambos lados.
Retiramos las porciones de clara con una espumadera, dejamos que escurran y las colocamos en la fuente o en los recipientes donde vayamos a servir las natillas.
Mezclamos el preparado para natillas con las dos yemas y la leche fría que habíamos reservado. Removemos hasta que no queden grumos.
Añadimos el azúcar a la leche caliente. Incorporamos poco a poco la mezcla de natillas y yemas, removiendo continuamente.
Cocinamos a fuego suave hasta que la crema espese, procurando que no hierva con fuerza.
Vertemos las natillas con cuidado alrededor de las porciones de clara cocida y dejamos que se templen.
Cuando estén frías, las guardamos en el frigorífico. Antes de servir, espolvoreamos un poco de canela por encima.
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