Esta crema de salmón y gambas es una opción sencilla para preparar un aperitivo un poco especial. Podemos servirla sobre tostas o utilizarla para rellenar volovanes y dejarla preparada con antelación en el frigorífico.
INGREDIENTES:
- 250 g de salmón ahumado.
- 100 g de nata líquida para cocinar.
- 100 g de gambas crudas y peladas.
- 50 g de aceite de oliva suave.
- Sal.
- Pimienta.
PREPARACIÓN CON THERMOMIX TM21:
Reservamos una pequeña cantidad del aceite y la calentamos en una sartén.
Añadimos las gambas y las salteamos brevemente, hasta que cambien de color y estén completamente cocinadas. Las retiramos y dejamos que se enfríen.
Ponemos en el vaso de la Thermomix TM21 las gambas frías y el salmón ahumado. Trituramos durante 10 segundos a velocidad 3½.
Incorporamos la nata y un poco de pimienta. Mezclamos durante 10 segundos a velocidad 3½.
Ponemos la máquina a velocidad 5 y vertemos poco a poco el aceite restante sobre la tapa, dejando que caiga gradualmente en el vaso para que la mezcla emulsione.
Comprobamos la textura y, si fuera necesario, bajamos con la espátula los restos adheridos a las paredes del vaso y mezclamos nuevamente durante unos segundos a velocidad 5.
Probamos la crema y añadimos sal solamente si fuera necesario.
PREPARACIÓN TRADICIONAL:
Reservamos una pequeña cantidad del aceite y la calentamos en una sartén.
Incorporamos las gambas y las salteamos durante unos minutos, hasta que estén completamente cocinadas. Las retiramos y dejamos enfriar.
Ponemos las gambas frías y el salmón ahumado en el vaso de una batidora. Trituramos hasta que ambos ingredientes estén bien picados.
Añadimos la nata y un poco de pimienta, y continuamos triturando hasta obtener una mezcla homogénea.
Sin dejar de batir, incorporamos poco a poco el aceite restante en forma de hilo para que la crema emulsione y adquiera una textura suave.
Comprobamos la consistencia y, si fuera necesario, volvemos a triturar hasta que la crema quede a nuestro gusto. Probamos antes de añadir sal, ya que el salmón ahumado aporta bastante sabor.
Una vez preparada con cualquiera de los dos métodos, pasamos la crema a un recipiente, la tapamos y la dejamos en el frigorífico hasta que esté bien fría y haya adquirido consistencia.
La servimos sobre tostas o volovanes. Si queremos, podemos decorarla con unos trocitos de salmón ahumado o con huevas de pescado.
5 COMENTARIOS