El bulo de los números en los envases de leche

De vez en cuando vuelve a circular por correo electrónico y redes sociales un viejo bulo relacionado con la leche envasada en cartón. El mensaje asegura que la leche que no se vende antes de determinada fecha regresa a la fábrica, se somete de nuevo a un tratamiento térmico y vuelve a ponerse a la venta varias veces.

Según este bulo, unos pequeños números impresos en la base del envase indicarían cuántas veces ha sido reprocesada la leche. Incluso se recomienda evitar los cartones que llevan determinados números.

Esta información es falsa.

¿SE REPROCESA LA LECHE CADUCADA VARIAS VECES?

El material utilizado para fabricar estos envases llega a las máquinas de llenado en grandes bobinas. Durante el proceso de envasado, la máquina forma el recipiente y lo llena con el alimento.

Los números impresos en ese material se utilizan para controlar e identificar su fabricación. No indican supuestos ciclos de reutilización ni el número de veces que la leche ha recibido un tratamiento térmico.

La leche UHT se somete a un tratamiento a temperatura muy elevada durante un tiempo breve y después se envasa en condiciones asépticas. Gracias a este proceso puede conservarse sin refrigeración mientras el recipiente permanezca cerrado y se respeten la fecha y las condiciones indicadas por el fabricante.

Una vez abierto el envase, la leche debe guardarse en el frigorífico y consumirse dentro del plazo señalado en su etiquetado.

¿QUÉ SIGNIFICAN LOS NÚMEROS DEL ENVASE?

Los números impresos en la base forman parte del sistema de control de producción del material empleado para fabricar los envases. Permiten identificar su procedencia durante el proceso de fabricación.

No señalan el número de veces que la leche ha sido tratada ni que el envase haya regresado a la fábrica para llenarse de nuevo.

Por tanto, no tiene ningún sentido seleccionar un cartón de leche en función de esos pequeños números pensando que representan una supuesta reutilización o repetición del tratamiento térmico.

¿QUÉ DEBEMOS MIRAR REALMENTE?

Lo importante es comprobar la información que figura en el etiquetado y respetar las condiciones de conservación indicadas por el fabricante.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición distingue entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente. La primera se utiliza en alimentos muy perecederos y está relacionada con su seguridad. La segunda señala hasta cuándo el producto conserva las propiedades previstas cuando se almacena correctamente.

Antes de reenviar mensajes alarmistas sobre alimentación o salud, conviene comprobar su procedencia y contrastarlos con fuentes oficiales o especializadas. Que una información se repita muchas veces en Internet no significa que sea cierta.

En definitiva, los números impresos en la base de los envases de leche no indican que esta haya sido reprocesada varias veces. Esa afirmación forma parte de un bulo que lleva años circulando.

Fuentes consultadas: Tetra Pak, Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y Comunidad de Madrid.

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