Últimamente estoy bastante ocupada y casi no tengo tiempo ni para conectarme a internet. Además, me están cambiando la cocina y cocinar en condiciones se ha convertido en toda una aventura. Así que esta vez he recuperado una receta de pescado que preparé hace ya tiempo, inspirada en el libro Cocina del País - Pescados blancos. Está realmente rica y, si no encontráis gallopedro, también podéis prepararla con otro pescado adecuado para el horno.
El gallopedro, también conocido como pez de San Pedro, es un pescado de cuerpo muy comprimido lateralmente y fácilmente reconocible por la gran mancha oscura y redondeada que presenta en cada costado. Su nombre científico es Zeus faber y es una especie apreciada gastronómicamente por su carne.
La cuajadera es una preparación muy ligada a la cocina almeriense, especialmente a la zona del Levante. Se prepara tradicionalmente al horno combinando pescado o carne con patatas, tomate, cebolla y otros ingredientes sencillos. En esta ocasión la protagonista es el gallopedro, acompañado de verduras y un majado de ajo, perejil y azafrán que le da muchísimo sabor.
- 1 gallopedro de aproximadamente 1,4 kg.
- 4 patatas pequeñas.
- 3 tomates maduros.
- 2 cebollas.
- 4 dientes de ajo.
- 50 ml de vino blanco.
- Perejil.
- Unas hebras de azafrán.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
Precalentamos el horno a 180 ºC. Pelamos las patatas y las cebollas y las cortamos en rodajas finas. Engrasamos ligeramente una cuajadera o fuente de horno y distribuimos las patatas y la cebolla formando una base.
Preparamos un majado con los dientes de ajo, el perejil, unas hebras de azafrán y cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Trabajamos bien la mezcla hasta que todos los ingredientes queden integrados.
Limpiamos el gallopedro, retirando las vísceras, y lo colocamos entero sobre las patatas y la cebolla (aunque yo prefiero quitarle la cabeza). Sazonamos y repartimos por encima parte del majado.
Cortamos los tomates en rodajas y los distribuimos por la cuajadera. Añadimos el resto del majado, el vino blanco y ½ litro de agua.
Cubrimos la fuente con papel de aluminio y la introducimos en el horno precalentado a 180 ºC durante aproximadamente 45 minutos. El tiempo puede variar dependiendo del tamaño del pescado y del grosor de las patatas, por lo que comprobaremos que ambos estén bien cocinados antes de retirar la cuajadera del horno.
Retiramos con cuidado el papel de aluminio y servimos la cuajadera bien caliente, procurando repartir en cada plato pescado, patatas, cebolla y tomate junto con sus jugos.

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