Hay platos que parecen hechos para sentarnos alrededor de la mesa sin prisas, y la zarzuela es uno de ellos. Aunque lleva varias preparaciones, no resulta complicada si tenemos todo limpio y listo antes de comenzar.
El secreto está en incorporar cada pescado y marisco en el momento adecuado para que todos queden en su punto. El resultado es una salsa con mucho sabor a mar, ideal para servir bien caliente y acompañar con un buen trozo de pan.
- 1 kg de rape limpio.
- 8 gambones.
- 1 calamar.
- 250 g de gambas limpias.
- ½ kg de mejillones.
- ½ vaso de vino blanco.
- Unas hebras de azafrán.
- 1 cebolleta.
- 2 dientes de ajo.
- 3 cucharadas de salsa de tomate.
- Perejil picado.
- Aceite de oliva.
- Sal.
Limpiamos el calamar y lo cortamos en tiras. Troceamos el rape y lo sazonamos ligeramente.
Limpiamos bien los mejillones y los cocemos al vapor hasta que se abran. Desechamos los que permanezcan cerrados, retiramos las conchas y reservamos los moluscos.
Colamos muy bien el caldo que hayan soltado los mejillones para eliminar cualquier resto de arena y lo reservamos.
Ponemos un poco de aceite de oliva en una cazuela y rehogamos la cebolleta y los dientes de ajo, todo muy picado.
Cuando estén tiernos, incorporamos el calamar y lo salteamos durante unos minutos.
Vertemos el vino blanco y dejamos que reduzca ligeramente. Añadimos el caldo de los mejillones, las hebras de azafrán y la salsa de tomate. Mezclamos y cocinamos durante unos 5 minutos.
Incorporamos el rape y los gambones. Dejamos cocinar a fuego suave durante 4 o 5 minutos, moviendo la cazuela con cuidado.
Añadimos las gambas y los mejillones reservados y continuamos la cocción durante 2 o 3 minutos más, solamente hasta que las gambas estén hechas y los mejillones se hayan calentado.
Probamos la salsa y rectificamos de sal si fuese necesario.
Espolvoreamos con perejil picado y servimos la zarzuela bien caliente.
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